Es mi cocina y lo como si quiero 5

(en plan It’s my party and I cry if I want to)

lasagne findus

Estoy muy, muy enfadada. No sé exactamente con quién, creo que con muchos productores de comida, dueños de supermercados, y responsables de la sanida pública (o quién sea que tenga la competencia sobre cuestiones de alimentación en un país).

Primero fue el revuelo de las “hamburguesas de caballo”. No sé qué fue más bochornoso, si enterarme de que parte de lo que va en el burger meat llevaba ADN de caballo, o si escuchar comentarios del tipo “hombre, si compras esas cosas, ¿qué puedes esperar?”.

Pues no: compre lo que compre, caro o barato, de primera marca o de discount, procesado o natural, espero que lo que ponga en la etiqueta se corresponda a la realidad.

Me da igual que la carne de caballo sea sanísima (cosa que se apresuraron a decirnos en todos los telediarios). Lo sé, vengo de un país donde el consumo de carne de potro es bastante extendido. Pero nadie puede pensar que ese ADN de caballo viniera de filetes de solomillo: si está allí, será porque era un recurso más barato y cómodo. Por no hablar del hecho que en las islas británicas no es aceptable comer carne de caballo, equivalente casi a comer aquí carne de gato o de perro: el caballo es considerado una mascota, no fuente de alimentación.

Mientras el tema se quedaba en hamburguesas congeladas baratas, podía parecer marginal, y limitado al ámbito británico. Aquí en España, en Galicia, en Negreira, cómo va a afectarme a mi? Hay carnicerías donde puedes pedir que te piquen la carne al momento, el burger meat casi no se ve, no compro hamburguesas congeladas…

Hace unos días ha salido la noticia de que se ha encontrado carne de caballo (ojo, ya no hablan de ADN, o sea sólo residuos: es carne) en las lasañas congeladas de Findus. No sólo la han encontrado: en algunos casos, el 100% de la carne era de caballo.

Aquí es cuando me enfado. Porque ya no vale el discurso de los productos discount. Ya no es trazas de algo que se ha mezclado en una de estas plantas de procesado que me imagino más fantasmagóricas que la de Willy Wonka. Estamos hablando de una primera marca, una de las que salen en la tele diciendo que le demos confianza a ellos. Una que cuesta dinero, y bastante. Una a la que todos, en algún momento, hemos recurrido (si no es por una lasaña, será por un pescado rebozado, o un gazpacho).

Y si ha pasado esto, si nadie se ha dado cuenta (hasta ahora), ¿quién me dice a mi que no pasa en cualquier otro producto? ¿Que en mi Colacao no haya serrín de moco de pavo? ¿Que en mi leche no haya agua y yeso? ¿Que en mi pan no haya polvo de noséqué? Vivo en un mundo normal, con recursos normales tirando a bajo – soy autónoma, hay crisis y entre los dos tenemos tres hijos – , cocino bien pero no puedo hacer todo from scratch en casa. Y tampoco es cuestión de poder adquisitivo, porqu´está visto que pagando más no necesariamente tienes más garantías.

Hacerse las cosas en casa mola mucho, pero primero: no es obligatorio. No todos sabemos. No todos podemos. No todos queremos. Pero todos comemos. Y segundo: en 2013, en España, me espero que lo que compro sea lo que dice. Que si en la etiqueta pone “x, y, z” eso sea lo que me esté comiendo. Aunque “x, y, z” sean colorantes, aditivos, o carne de rana: que el consumidor, al leer una etiqueta, pueda entender claramente qué es lo que hay allí.

Estoy enfadada porque ahora mismo la única opción que tengo para saber con seguridad qué estoy comiendo es ponerme a cultivar un trozo de tierra y criar gallinas y vacas. Y no está bien.

5 thoughts on “Es mi cocina y lo como si quiero

  1. Carmen feb 9,2013 21:40

    Amén. no podría estsr más de acuerdo contigo.

  2. Jose, a secas feb 9,2013 21:31

    Tienes otra opción. [MODE IRONIC=ON] Montar tu propio laboratorio y analizar cada cosa antes de comerla. Pero claro, es más caro. [MODE IRONIC=OFF]

  3. Susana feb 10,2013 08:03

    ¿Dónde hay que firmar?

  4. Paula feb 10,2013 19:20

    ¡POr fin alguien lo dice aloud! Por problema salud me recomendaron dejar de consumir productos precocinados, comida procesada, que ya comía poco..( desde bollería a estas cosas congeladas) ya que está demostrado que es dañino para la salud, sobre todo para el hígado, y lo que ya coconcemos de colesterol, hipertensión, diabetes..( no entro pq me eternizaría) Cocino salado y dulce en casa. Las cosas saben a lo que son: a bizcocho, a crema, flan, hamburguesas, lasagna, pizza…es un placer para mí, pero entiendo que la sociedad de hoy prefiere “perder” su tiempo en otras cosas, mientras, los que tenemos conciencia de lo que es saludable, lo ganamos. Deberíamos volver a consumir productos de temporada, cocinar siguiendo lo que nos ofrece la época..volver a los bocadillos y los cakes caseros..y a disfrutar de la comida, que hoy la gente no disfruta, sólo engulle..platos precocinados.
    :-)

  5. Merce feb 16,2013 20:08

    Yo también estoy de acuerdo. El mal rollo no es comer carne de caballo. es que no te digan lo que llevan. No es mi caso pues no compro pre…, pero si en algún momento acudo a ellos, saber lo que compras y pagar por ello. ;)

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