Por falta de tiempo (léase: niños) aún no hemos podido volver a Kunsthalle. En julio Alén Tarrio nos dio a probar la Ensalada de bonito, y aún tengo en la boca el sabor de ese tomate negro de Santiago con el pescado lañado (una semisalazón hecha por él mismo).
Para la próxima, quiero ir a desayunar y probar las mermeladas caseras, que la última vez me quedé con las ganas.
[En Panepanna hablo de cappuccino y espuma de leche, y en Cooking Seville hablo de pescado fresco]


Hummmmm, no se si podré pasarme estas vacaciones cuando tenga unos dias por Galiza. ¡Lo intentaré!
Fantastic photos!